El diente sigue siendo tuyo
Un diente tratado y bien cerrado se queda en la arcada: sin extracción, sin hueco que rellenar con un puente o un implante.
Endodoncia · Odontología
El tratamiento de los conductos cuando la pulpa está comprometida.
Cuando la pulpa, el tejido vivo dentro del diente, se inflama o se infecta, la endodoncia lo cura desde dentro: se retira el tejido comprometido, los conductos se limpian y se sellan. La alternativa, muchas veces, es la extracción.
Conducto
Qué es
El diente se queda en su sitio: cambia lo que hay en los conductos.
Dentro de cada diente corre la pulpa: nervios y vasos, en conductos estrechos. Una caries profunda o un traumatismo pueden comprometerla, y entonces el dolor no pasa solo. La endodoncia retira el tejido comprometido, limpia los conductos y los sella: el diente sigue en la arcada y sigue masticando.
La valoración
Tres preguntas que se responden antes de empezar.
No todo diente que duele necesita una endodoncia, y no todo diente tratable debe salvarse a cualquier precio. Para eso está la valoración.
Primero se averigua de dónde viene el dolor: la exploración directa responde a mucho, y la radiografía se hace cuando responde a una pregunta que la exploración directa no puede cerrar.
Cada diente tiene sus conductos, y no son rectos ni iguales para todos. Saberlo antes orienta la sesión y el tiempo que hace falta.
La endodoncia cura el interior, pero el diente hay que cerrarlo después y, si falta demasiada pared, reconstruirlo. Cómo terminará se decide antes, no al final.
Por qué merece la pena
El diente natural, cuando se puede, va primero.
Un diente tratado y bien cerrado se queda en la arcada: sin extracción, sin hueco que rellenar con un puente o un implante.
El dolor de la pulpa inflamada no se apaga esperando. Retirar el tejido comprometido quita la causa, y los conductos sellados no se reinfectan desde dentro.
La sesión se hace con anestesia local, y si sientes dolor se para. Vale aquí como en todo el servicio.
Preguntas frecuentes
Las demás respuestas llegan en la visita.
Se trabaja con anestesia local. En los días siguientes puede haber molestias al masticar, y te decimos antes qué esperar.
Depende del diente y de cuántos conductos tenga: no hay un número igual para todos. Se estima en la visita, con la exploración delante.
Ya no tiene pulpa, pero sigue anclado al hueso y hace su trabajo. Hay que cerrarlo bien, y en los controles se mira como los demás.
Extraer es más rápido, pero un diente extraído hay que sustituirlo después. Conservar el diente natural, cuando es posible, es la primera opción.
Reserva
Cuídate, con nosotros.
Se explora el diente y se ve si la endodoncia hace falta de verdad. Se reserva por WhatsApp o por teléfono.
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